Reforma de antiguo Pajar en Toledo

Reinterpretar lo antiguo mezclando lo nuevo.

Cuando comenzamos a construir este proyecto de reforma, no teníamos idea de qué aspecto tendría al final. Éste ha sido un proyecto diseñado día a día en la obra, resolviendo problemas según surgían, creando un intenso equipo de trabajo junto con el cliente y los constructores.

Nuestro objetivo de partida era evitar el colapso de un grupo de antiguas construcciones agrícolas en desuso desde hace años, edificadas en su día de manera modesta con una finalidad claramente funcional para facilitar las labores diarias en el campo. Los edificios se utilizaban en los viejos tiempos como pajar, salas de aperos, establo para mulas, perreras, pozo para el abastecimiento de agua, cocina para los trabajadores y una cueva utilizada como “nevera” para mantener la comida fresca en un mundo en el que no había nada parecido a la electricidad.

Algunas partes de este conjunto edificatorio tienen cientos de años de antigüedad y otras “solo” datan de principios del siglo XX, pero todas tenían en común que son construcciones funcionales sencillas utilizadas como espacios de trabajo para preparar las labores en el campo y que estaban a punto de colapsar debido a diferentes patologías, agravadas por más de 50 años de desuso y ningún mantenimiento.

Nuestras primeras intervenciones fueron puramente de refuerzo estructural de techos y paredes de adobe y ladrillo que se estaban cayendo. Para ello, primero estudiamos el modo en que las edificaciones se construyeron originalmente y luego decidimos la mejor técnica de intervención en cada caso para respetar la forma en que esos elementos se construyeron en su día, entendiendo los nuevos elementos introducidos como una extensión que juega con lo antiguo, siguiendo su mismo lenguaje.

Lo nuevo como suma a lo antiguo, de forma que la combinación de nuevo y viejo crea un edificio mestizo, rico en matices y singularidades.
Lo antiguo ahora expresa cosas nuevas. Lo nuevo, gracias a su combinación con lo antiguo, se llena de intencionalidad y aporta matices.
Ambos mundos siguen el mismo lenguaje, pero aportan cosas diferentes.

Una vez que alcanzamos condiciones de trabajo seguras empezamos a entrar en detalles, tomando las decisiones de diseño más importantes:

1. Unificar todos los espacios, originalmente divididos por usos, creando un gran espacio singular. (Antes necesitabas salir al corral para entrar en cada espacio, ahora ya no, todo está comunicado interiormente). Decidimos en el transcurso de la obra derribar todas las particiones no estructurales, obteniendo un gran espacio abierto, inesperado y espectacular.

2. Completar las fachadas con nuevos paños para envolver el espacio unitario. No todas las fachadas estaban cerradas por motivos de funcionalidad con los usos antiguos. A parte en un lateral había una pared de fábrica existente ejecutada con unos preciosos ladrillos grandes antiguos. Estaba a punto de colapsar debido a los empujes laterales de la cubierta. Convencimos al cliente de no demolerlo, reforzando la estructura y corrigiendo los problemas de empujes. Decidimos utilizar el ladrillo como el único material introducido en el proyecto para todos los muros de nueva construcción que ejecutamos, cada vez con una aparejo diferente, proporcionando una divertida riqueza en texturas, matices y acabados a la vez que jugábamos con el antiguo muro de ladrillo recuperado.
A parte, en la zona hay una larga tradición ladrillera, es un material que funciona bien con el duro clima local con muy bajas necesidades de mantenimiento, hay varias fábricas de ladrillo a pocos kilómetros de la obra. Para nosotros fue la elección de material perfecta.

3. Construir un nuevo “conector espacial” que complementa las únicas escaleras existentes que descendían a la cueva. Aunque es difícil de creer, a pesar de que hay 3 niveles, uno bajo tierra (cueva), planta baja y primer piso, ¡no había escaleras hasta el primer piso del Pajar! Los trabajadores solían subir por unos palos clavados en la pared, así que nos vimos obligados a construir unas nuevas escaleras concentrando todas las circulaciones verticales en nuestro nuevo “conector espacial” que terminó por formalizarse mediante un muro de ladrillo curvo que abraza una escalera de caracol. Una forma cilíndrica nueva que recuerda un tanque agrícola hecho con ladrillos que podría haber estado ahí siempre, aunque nunca hasta ahora existió.

4. Recuperar todos los elementos arquitectónicos antiguos dentro de lo posible: reparar todas las puertas de madera antiguas, limpiar y barnizar las bonitas baldosas de barro viejo con cientos de años, reforzar las vigas y columnas estructurales dañadas, picar la capa de cal en mal estado de las paredes antiguas sin volverlas a cubrir, mostrando con su desnudez el adobe y yeso originales y su primitiva colocación en obra. Fue un trabajo metódico de arqueología, respeto y reinterpretación arquitectónica, que luego al combinarlo con elementos modernos produjo un nuevo resultado rico y mestizo.

5. Jugar con color y luz natural como una nueva capa que enriquece lo nuevo y lo antiguo, las combinaciones de materiales.
Después de muchos años de desuso, al pintar de nuevo las paredes con pintura a la cal blanca los edificios de repente recibieron un golpe de aire fresco que los llenó de vitalidad y luminosidad. Además, para reflejar en el resultado final nuestros trabajos estructurales de ayuda a las antiguas vigas dañadas con nuevas columnas y vigas metálicas de refuerzo, decidimos pintar con el tradicional color azul añil local los elementos estructurales originales y pintamos en negro los elementos estructurales nuevos. Esta combinación de códigos cromáticos para mostrar la forma en que la estructura nueva y vieja está trabajando en equipo se convirtió en el toque final definitivo que llenó de personalidad todos los interiores.

El proyecto final es un reflejo de todo este proceso de trabajo de cirugía arquitectónica, de reinterpretar lo antiguo y mezclarle lo nuevo, convirtiendo el resultado en un mosaico de matices y detalles. Una reforma pensada a pie de obra para recuperar estas construcciones antiguas que ahora brillan con una nueva vida.

  • Estatus: Construido.
  • Año de Proyecto: 2016-2018.
  • Localización: Toledo, España.
  • Superficie:  235 m2
  • Diseño: OOIIO Arquitectura
  • Equipo: Joaquín Millán Villamuelas, Natalia Garmendia Cobo, Milda Dudonyte, Pilar Bolaños Almeida.
  • Cliente: Privado.
  • Constructora: Construcciones Eco Magón s.l.