La luz y la sombra, claves de la Arquitectura. (Sep-2018).

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Ya lo dijo con su célebre definición de la Arquitectura Le Corbusier (1920) “La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz (…)”
Y no pudo acertar más con su frase…

La luz ilumina la arquitectura, y con ello, no sólo permite que la veamos, sino que la valora y enriquece con sus juegos de sombras.
“Nuestros ojos están hechos para ver las formas en la luz y la luz y la sombra revelan las formas”, decía también el maestro Le Corbusier.

OOIIO Arquitectura se caracteriza por ser un equipo de creativos que hace especial hincapié en el diseño de “objetos” arquitectónicos singulares que funcionan bajo el juego de la luz del sol. La arquitectura de OOIIO trata siempre de generar esos ambientes en los que el hombre puede desarrollar sus actividades. La luz ilumina estas actividades y las hace posibles. Con ella se construye pues la idoneidad de esos ambientes. Y no solo hablamos del espacio exterior sino también del interior, y de la enorme importancia que tiene la luz artificial en un buen diseño arquitectónico.

En este sentido, la luz puede tener por sí misma, no ya por lo que ilumina, un valor decorativo o ambiental muy grande, independiente de los valores funcionales, como por ejemplo ocurre en el caso de los lucernarios en nuestra casa R+.

La casa R+ diseñada por OOIIO, y construida en 2016, arroja una geometría elemental de cubos maclados de superficies con piedra de travertino y areniscas.
El sol violento de la tierra de Don Quijote, luz y sombra, se encarga de definir y dar valor a ésta arquitectura. La luz nítida marca sombras rotundas que dibujan con fuerza los volúmenes, y las fachadas, con aspecto de madera, que luminosas se recortan vigorosamente sobre el intenso azul del cielo. Sus sombras de líneas rectas contrastan con las de sus vecinos medianeros.

En OOIIO, creemos que la rotundidad de los volúmenes, y cómo la luz del sol incide sobre ellos, enriquece a menudo el resultado. Los adornos en las fachadas empobrecerían una arquitectura tan explícita; y así mismo cualquier tipo de alero o de tejado sería una coronación de la fachada mucho menos noble que la sencillez de las aristas limpias que cortan el plano sobre el azul infinito.

La luz y su compañera la sombra, llamados quizá erróneamente opuestos, son necesarias para establecer los límites de un espacio. La buena aplicación de esta dualidad y el juego de sus infinitos matices puede ser crucial para hacer de un lugar algo especial o no, pues estas fortalecen o debilitan los volúmenes que crean la arquitectura, y los vacíos que habitamos para disfrutar de ella.

El juego de luz y sombra actúa como el sonido y el silencio dentro de una canción, por un lado están los elementos que transmiten el mensaje, y por otro, los que nos permiten entenderlo.

Enlace al proyecto Casa R+.