Centro de Interpretación de Lugares Devastados

Arquitectura Post-Apocalíptica

Todo empezó a notarse hace ya mucho tiempo, en los primeros años 2000. Los antiguos casquetes de hielo que cubrían los polos comenzaron a derretirse poco a poco. Cuentan las crónicas que al principio los hombres negaban los efectos del Cambio Climático, no querían creerlo, pensaban que tardaría mucho más tiempo en suceder la catástrofe.
Cuando por fin quisieron reaccionar ya era demasiado tarde. Los océanos comenzaron a subir, apenas unos centímetros al año al principio, uno y dos metros en la época más caótica.

La tierra se inundaba mientras la humanidad se consumía en cruces de acusaciones buscando inútilmente culpables a los causantes del Cambio Climático. Los insignificantes intentos del hombre por detener el crecimiento de los océanos no sirvieron absolutamente para nada. Entonces llegaron las guerras por el control de las tierras más altas. Las estúpidas luchas por conservar los cada vez más escasos terrenos cultivables. La energía comenzaban a escasear cuando más de la mitad de las centrales productoras del mundo quedaron sumergidas. Llegaron los racionamientos, los robos, el contrabando y las persecuciones.

Hoy, el nuevo orden mundial surgido tras la catástrofe del Cambio Climático se basa en los principios de sostenibilidad, aquello que los científicos antiguos intentaron hacer oír, y que el resto prefirió no escuchar. Si la humanidad hubiese sabido gestionar los recursos naturales eficientemente, nada de todo esto hubiese sucedido nunca.

Los nuevos gobiernos de los jóvenes estados surgidos en las tierras altas decidieron que construirían una serie de Centros de Interpretación de la Naturaleza en puntos singulares donde se pudiese contemplar, mostrar, analizar lo sucedido. Para que nunca suceda más. Para recordar lo que perdimos.

Hoy inauguramos el Centro de Interpretación de la Naturaleza de las ruinas de la antigua Nueva York, donde podremos entender lo que pasó, cómo pudimos evitarlo, cómo el hombre perdió la batalla frente a la fuerza de la naturaleza y lo que debemos hacer para no cometer nunca los mismos errores.

Muchos años y mucha sangre después, tras haber pagado un terriblemente algo precio, por fin la humanidad hoy vive en perfecta armonía con la naturaleza. Comprende la importancia de respetar el planeta y sus limitados recursos.

Tarde, sí, pero al fin lo hemos conseguido.

  • Estado: Concurso. Proyecto Básico.
  • Año de Proyecto: 2012.
  • Localización: Nueva York,  EEUU.
  • Superficie: 7.500 m2 construidos.
  • Diseño: OOIIO Arquitectura.
  • Equipo: Joaquín Millán Villamuelas, Magdalena Polvorinos Caeiro, Ana Rosa Maroto Gómez
  • Cliente: Privado.