MERCADO ROQUETAS

La piel que habito.

Se pretende destacar y aprovechar al máximo lo mejor del actual edificio en desuso: la cubierta.
Esta cubierta tiene personalidad y estilo propio, es capaz de evocar otras épocas, e incluso recuerda al mar cercano.
¡Lo más interesante ya está ahí!, no es necesario construirlo, sólo tenemos que ponerlo en valor y saber trabajarlo para que funcione bien.

1- Decidimos eliminar todos los elementos que no sean estructura y cubierta del mercado anterior, dejándolos completamente desnudos.

2- Tras desnudar la estructura, tomamos la decisión de eliminar el pódium sobre el que se eleva el edificio actual, seguramente se proyectó así para ganar algo de altura y poner todo el edificio a la cota de los camiones que harían carga y descarga de material. Hoy en día los camiones incorporan plataformas hidráulicas para poder hacer la carga y descarga y ya no es tan necesaria esa diferencia de cota.
Estudiando la sección vemos que los pilares bajan hasta la cota de la calle, por lo que apostamos por igualar todo el edificio con la cota de su entorno, consiguiendo dos cosas: hacerlo mucho más accesible y relacionado con la ciudad; y conseguir que la cubierta sea aún más alta y presente para los usuarios.

3- Proponemos entonces una piel de lamas de madera que juega con esa estructura-cubierta de forma que sin llegar nunca a tocarla, a veces entra bajo ella quedando protegida y a veces sale hacia la calle y se expone, creando una serie de entrantes y salientes perimetrales, algunos en sombra, otros no, con mucha intencionalidad y que contienen todo el programa de actividades asociado al mercado.
Para acceder a todo ese mundo de comercios, olores, colores, personajes y sonidos mágicos que conforman el mercado habrá que atravesar esa piel de lamas, y recorrer los entresijos de lo que allí dentro sucede bajo la protección de nuestra cubierta.

4- La piel de lamas abraza unos pequeños pabellones ligeros construidos por nosotros donde situaremos los programas secundarios que sí deben estar especialmente climatizados o ventilados como cámaras frigoríficas, almacenes, oficinas, cafetería, Gastrobar, etc.
Estarán en los perímetros situados estratégicamente según el carácter que tenga esa fachada en particular en la que se encuentren y su relación con la ciudad. Así pues hacia las calles principales colocaremos el Gastrobar y la Cafetería, para que pueda tener buen uso y mayor afluencia de público, fomentando la creación de terrazas en la explanada que diseñamos alrededor del edificio. Hacia las calles menos transitadas encontramos los puntos de carga y descarga relacionados con los almacenes y cámaras frigoríficas y las oficinas para administración y control de productos.

5- Proponemos unos puntos de venta en el interior del mercado modulares, estudiados y diseñados con materiales ligeros, económicos, pero fáciles de limpiar y muy visuales que fomenten el negocio. Se construirán recordando los invernaderos que son uno de los símbolos de la ciudad de Roquetas, consiguiendo así identificar emocionalmente al usuario con el edificio. Jugando con la iluminación y los materiales plásticos transparentes y de color, que harán de fachada de los puestos, podremos conseguir un interior del mercado único y muy atractivo por muy poco dinero.

  • Estado: Concurso.
  • Año de Proyecto: 2014.
  • Localización: Roquetas de Mar, Almería.
  • Superficie: 2.600 m2.
  • Diseño: OOIIO Arquitectura.
  • Equipo: Joaquín Millán Villamuelas, Sergio González Gómez, Mª Eugenia Peyron Enjuanes, Sergio Velandrino Poveda.
  • Cliente: Ayuntamiento de Roquetas de Mar.